La crisis y el sistema democrático
BegoVL
La situación económica de crisis ha repercutido de forma especial en la tasa de desempleo que sufrimos en España, y es la búsqueda de una solución lo que ha generado una dialéctica en torno a temas que asumimos como intocables por tradición histórica y que los políticos no tienen interés en poner sobre la mesa, entre otras cosas porque el pluralismo político que promulga la Constitución Española, en la práctica se ha convertido en un bipartidismo que alternando en el poder, justifica nuestro sistema democrático de desarrollo posdictatorial, y que sin embargo permite que instituciones arcaicas, como las Diputaciones Provinciales, persistan en el tiempo a pesar de que no son más que “nidos de caciques” del que se benefician ambos partidos y que por ello no les interesa eliminar aun a pesar de que es necesario reducir el gasto público, y que con la evolución de las descentralizaciones autonómicas lo único que hacen es solapar funciones, y plantear un nuevo problema, que es la necesidad de coordinación, y que paradójicamente requiere de la consiguiente contratación de personal para llevarla a cabo.
Se habla de eliminar el Senado porque es la cámara de representación territorial, y encima con la última polémica del uso de las distintas lenguas que existen en el país ha crispado la paciencia de la población por seguir ampliando el gasto público. Si es cierto que si se elimina el Senado no se echaría de menos y se ahorraría dinero, pero el verdadero ahorro está en la eliminación de las Diputaciones Provinciales y en la reducción del número de Ayuntamientos, pues algunos son tan pequeños que no disponen de presupuesto suficiente para poner en marcha ni los más mínimos servicios.
Con la tasa de paro tan alta que tenemos en España, el tener un empleo público, que representa la máxima estabilidad laboral, es un privilegio. Llama la atención el número de relaciones de parentesco que hay entre esos privilegiados que trabajan en Entidades Locales y Provinciales, lo que contribuye a crispar todavía más la paciencia de la gente, y especialmente de los jubilados que es uno de los colectivo que está obligado a arrimar el hombro para salir de la crisis, y así no tocar a los “señores feudales”, que para nuestra vergüenza todavía nos representan en algunas provincias.
Algo está fallando en el sistema democrático español para que nuestros representantes políticos en vez de defender el interés de la población, lo que defiendan sea el interés de su partido, y la única razón por la que se planteen la modificación de la Constitución Española sea el sistema hereditario de la Corona cuando todavía no se sabía el sexo de la descendencia del Príncipe. Es realmente una pena que no se haya tenido la oportunidad de modificar esta parte “blindada” de la Carta Magna, no solo porque eso dejaría ver que si se quieren hacer las cosas, con verdadero interés se acaban haciendo, sino porque si es cierto que esta norma jurídica suprema está obsoleta en muchas cosas, pues “no se puede nadar y guardar la ropa a la vez”. Continúa...
BegoVL
La situación económica de crisis ha repercutido de forma especial en la tasa de desempleo que sufrimos en España, y es la búsqueda de una solución lo que ha generado una dialéctica en torno a temas que asumimos como intocables por tradición histórica y que los políticos no tienen interés en poner sobre la mesa, entre otras cosas porque el pluralismo político que promulga la Constitución Española, en la práctica se ha convertido en un bipartidismo que alternando en el poder, justifica nuestro sistema democrático de desarrollo posdictatorial, y que sin embargo permite que instituciones arcaicas, como las Diputaciones Provinciales, persistan en el tiempo a pesar de que no son más que “nidos de caciques” del que se benefician ambos partidos y que por ello no les interesa eliminar aun a pesar de que es necesario reducir el gasto público, y que con la evolución de las descentralizaciones autonómicas lo único que hacen es solapar funciones, y plantear un nuevo problema, que es la necesidad de coordinación, y que paradójicamente requiere de la consiguiente contratación de personal para llevarla a cabo.Se habla de eliminar el Senado porque es la cámara de representación territorial, y encima con la última polémica del uso de las distintas lenguas que existen en el país ha crispado la paciencia de la población por seguir ampliando el gasto público. Si es cierto que si se elimina el Senado no se echaría de menos y se ahorraría dinero, pero el verdadero ahorro está en la eliminación de las Diputaciones Provinciales y en la reducción del número de Ayuntamientos, pues algunos son tan pequeños que no disponen de presupuesto suficiente para poner en marcha ni los más mínimos servicios.
Con la tasa de paro tan alta que tenemos en España, el tener un empleo público, que representa la máxima estabilidad laboral, es un privilegio. Llama la atención el número de relaciones de parentesco que hay entre esos privilegiados que trabajan en Entidades Locales y Provinciales, lo que contribuye a crispar todavía más la paciencia de la gente, y especialmente de los jubilados que es uno de los colectivo que está obligado a arrimar el hombro para salir de la crisis, y así no tocar a los “señores feudales”, que para nuestra vergüenza todavía nos representan en algunas provincias.
Algo está fallando en el sistema democrático español para que nuestros representantes políticos en vez de defender el interés de la población, lo que defiendan sea el interés de su partido, y la única razón por la que se planteen la modificación de la Constitución Española sea el sistema hereditario de la Corona cuando todavía no se sabía el sexo de la descendencia del Príncipe. Es realmente una pena que no se haya tenido la oportunidad de modificar esta parte “blindada” de la Carta Magna, no solo porque eso dejaría ver que si se quieren hacer las cosas, con verdadero interés se acaban haciendo, sino porque si es cierto que esta norma jurídica suprema está obsoleta en muchas cosas, pues “no se puede nadar y guardar la ropa a la vez”. Continúa...
Nabor de Baio
Cuando te equivocas y cometes errores, te das cuenta de que es necesario pasar el calvario de la humillación. Permite que esto suceda, apaga tu ira y deja pasar el tiempo, porque solo así podrás mirar el futuro con ilusión y esperanza. Yo me he equivocado muchas veces…
Cuando te equivocas y cometes errores, te das cuenta de que es necesario pasar el calvario de la humillación. Permite que esto suceda, apaga tu ira y deja pasar el tiempo, porque solo así podrás mirar el futuro con ilusión y esperanza. Yo me he equivocado muchas veces…
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