“Que viene el coco piroco”
Aracne La Hilandera
Es un placer para mí poder compartir con vosotros una faceta poco racional de mi personalidad, aunque sea bajo la máscara veneciana de una araña temerosa. Gracias a quienes, por interés o puro ocio, pueden dedicar unos minutos a la lectura de estos pensamientos que no son otros que los míos.
Me llamo Aracne y, a lo largo de los años, con mayor o menor acierto, me he dedicado a tejer y observar… aunque en pocas ocasiones he dejado que alguien se deleitara en mis redes… No hago cantos de sirena… Mi labor es otra bien distinta…
Mi primera presentación, que siempre es la más dura, se la voy a dedicar a mi amigo del alma, a mi paño de lágrimas, a quién durante más de once años he tenido a mi lado en todos, o casi todos, mis momentos. Es un insignificante pero no por ello menos sentido homenaje a A.B.C. Puedo afirmar, con orgullo, que me ha enseñado muchas cosas que oculto al mundo y que, de momento, quedan para mí. Pero compartiré una de ellas con vosotros: “El castigo de Sísifo” (para mayor abundamiento, por si algún lector lo desconoce, puede consultar wikipedia.org). El peor de los castigos, el más humillante, el más desalentador de esta vida…. Ver cómo con todos los esfuerzos del mundo, aún sin ganas según la circunstancia, pero con una tremenda ilusión subes una gran roca día a día, pensando que por fin, llegarás a esa cumbre… Sin embargo asistes a lo ¿inevitable?: cada uno de los días, cuando ya pensabas que el cariño y la dedicación puesta en algo que quieres termina por derrumbarse ante ti, cayendo colina abajo y dándote dos opciones que tal vez te exasperan: ¿lo intento otra vez o lo abandono todo? Ayer me decía una buena amiga que no había conocido a nadie con tanta fuerza de voluntad cómo yo, que era capaz de conseguir, cuando yo lo deseaba realmente, lo más inverosímil. Y es cierto. Aunque se lo negué. Soy tímida con los halagos. La llamé “exagerá” (en plan “colegas”), pero me conoce tan bien que sabe que lo que dice es cierto. Y en esto se resume mi etapa actual: ¿Dejo caer la piedra ladera abajo o merece que haga un esfuerzo más?

Noticias, relatos y opinión






